El viernes había quedado con el chico del alojamiento en mi “casa” para a ver si lograba hacer funcionar internet en casa. He tenido que pedir permiso en la academia, porque habíamos quedado a las 10:30 y son bastante exigentes con las asistencias. Al final no ha solucionado nada, me ha dicho que preguntara a un amigo, que él no es técnico, pero que cree que tengo el IP oculto o algo así…así que me he quedado igual que estaba. De momento,me seguiré conectando en la academia.
Lo más destacable de hoy es la cena con las chicas taiwanesas, nos han invitado a su casa a cenar. Hemos quedado a las 18:30 en su casa, nosotras que éramos cuatro, hemos llevado sidra y el postre. Cual ha sido nuestra sorpresa al llegar que no estaban solo ellas sino que había una chica más y tres chicos, todos de Taiwan. Nos hemos tenido que descalzar para entrar al comedor (creo que es porque había moqueta blanca), nos ha hecho sentarnos y no nos dejaban movernos para nada. Muy serviciales. Los chicos que no conocíamos, se han presentado, eran muy extrovertidos y en seguida hemos empezado a hablar. Han llenado la mesa de platos, ¡menuda cena nos han preparado!, todo cocinado en casa, con muchos vegetales, arroz, cerdo, pollo…bueníiiiiisimo, nos hemos puesto las botas, nada que ver con los restaurantes que solemos frecuentar en España con este tipo de comidas. Hemos hecho sesión de fotos de la comida y de todos nosotros juntos y tras comer, hemos empezado a cantar. A uno de los taiwaneses, Robin, le encanta la canción de Carlos Baute y Marta Sanchez y nos la ha puesto en el ordenador y hemos estado cantado (nos han grabado en video), también la Macarena, luego ha sido el turno de ellas, han puesto algunas canciones taiwanesas a modo de karaoke y después los chicos…nos hemos reido un montón. Una noche muy alternativa. Después los chicos se han quedado recogiendo y fregando y han dicho que luego se unirían con nosotras, y asi ha sido, nos han llamado y nos hemos ido todos juntos a un club hasta las 2:00 de la mañana. Una tarde inolvidable.
Al club que hemos entrado, (3 libras), era como una discoteca bastante grande aunque solo tenía una sala para bailar, tenía dos pisos. El ambiente allí es indescriptible, a las chicas les encanta llamar la atención y si van de despedida de soltera…es para alucinar y los chicos son como hombres de cromañón. En Brighton se suelen organizar muchas despedidas, es lugar señalado para ello y todos los fines de semana soy testigo de ello. Suelen alquilar una limusina, pero no una limusina cualquiera, es una limusina todoterreno, creo que es una Hammer.
En la discoteca, de repente, han girado unos cañones y….¡sorpresa! ¡Fiesta de la espuma! Si la gente estaba loca ahora con más razón. Dos de los taiwaneses con los que hemos salido, se han metido en todo el fregado, lo cierto es que era difícil mantenerse apartado. El suelo resbalaba y la gente lo daba todo. Yo me lo he pasado muy bien, bailando y contemplando el espéctaculo, único.
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