Después de la academia me he quedado en los ordenadores para empezar a organizar el viaje a Glasgow, Edimburgo y alguna otra parte de Escocia.Los de la academia se iban a ver unas carreras de perros al canódromo, a mi me hubiera gustado ir, pero….el deber es el deber…y más cuando es por placer.
Por la noche, hemos quedado, ha acudido una chica de Tailandia, nuestra amiga de Taiwan, la organizadora de la agenda social que es de Suiza y tres españoles. Por el camino nos hemos encontrado a un chico de Malasia, que conocía a las otras dos chicas y se ha unido con nosotros. Nos hemos ido a un pub en el que un hombre tocaba música en vivo con su guitarra, era muy agradable porque se podía hablar, y el local tenía un ambiente muy acogedor.
El chico de Malasia era super extrovertido, tenía un montón de conversación, sabía 5 lenguas y es ingeniero, tiene claro que no quiere volver a su país, no le gustan los ingleses. La verdad es que todo el mundo dice que son de difícil acceso y que los europeos somos más cercanos y es más fácil entablar con nosotros una amistad. Hablar con este chico resultó muy interesante, nos pidió los teléfonos y nos dijo que nos avisaría para quedar el viernes por la noche.
Después nos fuimos a un club llamado Casablanca, los miércoles hacen fiesta española y como no habíamos ido nunca a ese club, allí nos metimos. Estaba muy animado el ambiente, el club era más bien cutre, en el que estuvimos la semana pasada era en plan discoteca, y este más bien garito del casco. Cuando ya llevábamos un rato bailando música española, una de las chicas que venía nos indicó que había otra sala, así que la seguimos y aparecimos en una sala plagada de ingleses con una banda tocando en directo. Lo hacían fenomenal, la gente conocía las canciones, y estaba a tope. En el mismo club estábamos divididos españoles e ingleses, diferentes salas, diferente música. Ahí estuvimos hasta la 1 o asi…y ya a mimir.
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